Definitivamente un Pueblo Mágico, Comala vive en el imaginario de los mexicanos. Por las calles empedradas y los muros de adobe, hasta la plaza poblada de limoneros, que sus habitantes llaman “El Pueblo Blanco de América”, es imposible olvidarse de las andanzas de Pedro Páramo. Y son esos paisajes rulfianos y la experiencia de sentarse en sus portales a comer botana, mientras se escucha la música en vivo del mariachi con arpa característico de estos lares, lo que vuelven indispensable la visita. |
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